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ANULACIÓN DEL DESLINDE DE ALCOCEBRE (CASTELLÓN) El
poblado turístico de Alcocebre, perteneciente al municipio de Alcalá de
Chivert, está en pleno desarrollo, y hierve de intereses urbanísticos. La
Demarcación de Costas tramitó un expediente de deslinde poco claro, que
parecía, al menos en parte, servir de apoyo para la construcción de un paseo
marítimo, algo que no tiene nada que ver con los fines que la ley asigna al
deslinde del dominio público marítimo terrestre. J. Ortega, junto a su compañero Jorge Selma, formuló recurso contencioso administrativo contra la aprobación de este deslinde, y consiguió de la Audiencia Nacional sentencia estimatoria. La sentencia declara la nulidad del deslinde en toda su extensión, lo que ha acarreado consecuencias insospechadas, puesto que las determinaciones del Plan de Ordenación Urbana de Alcalá de Chivert habían incorporado las determinaciones del deslinde, y de aquí que la validez de las propias normas urbanísticas ha quedado en entredicho. Lo curioso del caso es que el
deslinde tenía más de quince kilómetros, y por lo tanto afectaba a un número
abrumador de familias, pero el cliente era un único vecino. Donde fracasaron los
recursos deducidos por colectivos y
grupos inmobiliarios, triunfó el de un único ciudadano que confió en
el derecho, y que fue capaz de llegar muy lejos con la única herramienta de
la ley. Un solo ciudadano ha sido
capaz de tumbar al aparato. Se trata de un ejemplo aleccionador que
nos anima a confiar en la ley y la justicia, y a seguir ejercitando los
derechos, para que no se atrofien. |
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